viernes, 28 de octubre de 2011

(Lectura 2 para 9°) El orígen de la molécula mas común del universo

(NC&T) Investigadores de la Universidad del Estado de Ohio (OSU) decidieron recientemente averiguar de dónde provenía tanto hidrógeno molecular, y descubrieron que un detalle aparentemente intrascendente, si las superficies de los granos de polvo interestelares son lisas o irregulares, podría explicar por qué hay tanto hidrógeno molecular en el universo.
El hidrógeno es el elemento atómico más simple conocido; consta de sólo un protón y un electrón. Los científicos siempre han dado por hecho la existencia de hidrógeno molecular cuando elaboran teorías sobre la procedencia de todas las moléculas más grandes y complejas en el universo. Pero nadie hasta ahora podía explicar cómo tantos átomos de hidrógeno podían formar moléculas.

Para que dos átomos de hidrógeno tengan bastante energía para unirse en las frías regiones del espacio, primero tienen que encontrarse en una superficie. Aunque los científicos sospecharon que el polvo cósmico proveía la superficie necesaria para tales reacciones químicas, las simulaciones de laboratorio de este proceso nunca funcionaron. Por lo menos, no funcionaron lo bastante bien para explicar la abundancia de hidrógeno molecular que los científicos ven en el espacio.

Eric Herbst, profesor de física, química y astronomía en la OSU, junto con Herma Cuppen, una investigadora de posdoctorado, y Qiang Chang, estudiante de doctorado, ambos en física, simularon superficies diferentes de polvo en un ordenador. Entonces modelaron el movimiento de dos átomos de hidrógeno dando tumbos a lo largo de superficies diferentes hasta que se encontraban el uno al otro para formar una molécula.
Teniendo en cuenta la cantidad de polvo que los científicos piensan que flota en el espacio, los investigadores de la OSU fueron capaces de simular la creación de la cantidad correcta de hidrógeno, pero sólo en superficies irregulares.

El problema con las simulaciones anteriores, según parece, es que siempre asumían una superficie plana. Cuppen entiende por qué: "Cuando quieres probar algo, comenzar con una superficie plana es mucho más rápido y fácil". Ella debe saberlo bien. Es una experta en ciencia de las superficies, pero aún así le llevó meses elaborar el modelo de polvo irregular, y está todavía trabajando para refinarlo.

Los científicos de la Universidad Estatal de Ohio están ahora colaborando con colegas de otras instituciones que producen y usan superficies irregulares reales que imitan la textura del polvo cósmico.

(Lectura 2 para 6°) Récord en 2010 de las emisiones de dióxido de carbono

(NCYT) Este incremento tuvo lugar a pesar de las reducciones de las emisiones en diversas naciones industrializadas durante el mismo período.
El nuevo informe sobre la tendencia a largo plazo en las emisiones globales de CO2, presentado por el Centro Conjunto de Investigación de la Comisión Europea y la Agencia de Evaluación Medioambiental (PBL) de los Países Bajos, muestra grandes diferencias entre los países industrializados. En el período 1990-2010, las emisiones de CO2 en los países de la Unión Europea se redujeron en un 7 por ciento. En Rusia descendieron nada menos que un 28 por ciento. En Estados Unidos aumentaron un 5 por ciento. En Japón, permanecieron más o menos constantes.
En la actualidad, Estados Unidos emite 16,9 toneladas de CO2 per cápita por año, más del doble de las 8,1 toneladas per cápita por año emitidas por las 27 naciones que conforman la Unión Europea. En comparación, China emite 6,8 toneladas de CO2 per cápita por año, un valor inferior al promedio de la Unión Europea, aunque ahora iguala a los valores de Italia.
Conviene aclarar, sin embargo, que los valores medios para China y los países de la Unión Europea enmascaran notables diferencias regionales.
El crecimiento global en las emisiones de CO2 a largo plazo continúa siendo impulsado principalmente por la generación de electricidad, y por la circulación de vehículos en zonas urbanas, carreteras y autopistas, tanto en los países industrializados como en los que están en vías de desarrollo. A escala global, el suministro eléctrico y la circulación de vehículos representan respectivamente un 40 por ciento y un 15 por ciento del total actual, y sus tasas de crecimiento anual a largo plazo se mantienen muy constantes, encontrándose ambas entre un 2,5 por ciento y un 5 por ciento.

(Lectura 2 para 11°) Generan células cerebrales in vitro por primera vez

(NC&T) La proeza biológica es obra de científicos de medicina regenerativa en el McKnight Brain Institute de la Universidad de Florida.
Los investigadores describen un método de cultivo celular que permitiría obtener un suministro ilimitado de las propias células cerebrales de una persona para aliviar dolencias como la enfermedad de Parkinson o la epilepsia.
"Es como una cadena de montaje para fabricar e incrementar el número de células cerebrales", explica Bjorn Scheffler, un neurocientífico en la Escuela de Medicina de la Universidad de Florida. "Podemos tomar estas células y congelarlas hasta que las necesitemos. Entonces las descongelamos, e iniciamos un proceso de generación celular, produciendo muchísimas neuronas nuevas".
Si el descubrimiento se verifica en humanos, permitiría usar un gran número de las propias células de una persona para restaurar funciones dañadas del cerebro.
El descubrimiento tiene que ver con las células madre. Aunque el término es usado frecuentemente para describir las células inmaduras que son los bloques de construcción de huesos, piel, músculos y órganos, la célula madre real existente en el cerebro ha permanecido enigmática, según la describe Dennis Steindler, director ejecutivo del McKnight Brain Institute.
Los investigadores han aislado por primera vez lo que parece ser la verdadera célula madre. Ha habido otros candidatos, pero en este caso se usó un microscopio especial que permite observar células vivas en largos períodos de tiempo a través de un método llamado microscopía de célula viva, con lo que realmente han presenciado a la célula madre desarrollando neuronas nuevas.
Durante los experimentos, los científicos recolectaron células de ratones y usaron productos químicos para inducir la diferenciación. Durante el proceso, tomaron imágenes de las células cada cinco minutos, a lo largo de 30 horas, compilándolas luego en películas. De modo que se ha hecho un seguimiento de la secuencia completa de desarrollo celular desde los estados primitivos hasta las neuronas funcionales, poniendo al descubierto las propiedades electrofisiológicas de las células.

miércoles, 26 de octubre de 2011

(Lectura 2 para 7°) Bacterias para limpiar contaminación radioactiva

(NC&T) Los resultados de una reciente investigación, efectuada por científicos de la Universidad de California trabajando en el Laboratorio Nacional de Los Álamos, podrían ayudar a hacer del biosaneamiento bacteriano un método muy generalizado para la limpieza de lugares contaminados con actínidos y otros radioisótopos. Los actínidos son los elementos cuyos números atómicos no son menores que 89, y por lo general son radiactivos.
Los resultados del estudio que la química Mary Neu y sus colegas realizaron sobre diferentes bacterias utilizadas para tratar la contaminación por actínidos, indican que la toxicidad de éstos es para las bacterias principalmente química, en lugar de radiológica, de modo que una resistencia bacteriana a la radiación no necesariamente asegura una tolerancia a los radioisótopos. El mayor daño para las bacterias en un lugar contaminado no provendría de los elementos radiactivos, sino más bien de los otros metales tóxicos que pudieran encontrarse allí.

El estudio muestra también que, al contrario de lo que podríamos imaginar, a estas bacterias les resulta menos tóxico el contacto con el plutonio que con el uranio. En general, los actínidos les son menos tóxicos que otros tipos de metales. Esto sugiere que la toxicidad de los actínidos no impedirá el biosaneamiento mediante bacterias.

Aunque se sabía desde hace años que el biosaneamiento bacteriano puede ser un método idóneo para limpiar la contaminación por actínidos, nunca se había llegado a averiguar realmente si la radioactividad o la toxicidad química sofocarían o no el proceso. Con este estudio, se ha comprobado que los actínidos son químicamente tóxicos para las bacterias sólo a niveles muy altos, muy por encima de las concentraciones en los lugares contaminados, y que los metales tóxicos comunes, como el cadmio, el níquel, y el cromo, tienden más a causarles problemas a las bacterias.

El estudio examinó los efectos de la toxicidad de los actínidos, metales y agentes quelantes sobre diferentes bacterias en evaluación para el biosaneamiento de radioisótopos, la Deinococcus radiodurans y la Pseudomonas putida. También analizó la toxicidad del plutonio en la bacteria Shewanella putrefaciens.