viernes, 9 de septiembre de 2011

(Lectura 2 para 8°) Científicos creen tener al eslabón perdido de los seres humanos

Estudios de sus huesos revelan gran énfasis en fabricación de herramientas y que caminaban erguidos.

En la cueva de Malapa, cerca de Johannesburgo (Sudáfrica), fueron encontrados los restos de 2 homínidos jóvenes, quienes podrían revolucionar el árbol evolutivo del hombre. La revista 'Science' publicó 5 investigaciones en las que se analizan varios aspectos de la morfología de los Australopithecus sediba, quienes serían la base del género Homo.
Uno de los estudios, dirigido por el investigador del Instituto de Evolución Humana de la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo, explica que "los fósiles hallados datan de hace casi 2 millones de años"; es decir, antes de las primeras apariciones Homo conocidas (habilis y rudolfensis).
Según los investigadores, la edad de los Australopithecus sediba indica que fueron más antiguos pero de un linaje diferente. Se presume que de ellos habría evolucionado el Homo erectus.
"La edad es particularmente interesante porque está muy cerca del tiempo de la transición clave que dio lugar al género Homo", aseguró Brooks Hanson, editor de la revista 'Science' a través de una teleconferencia de prensa.

Nuevos datos
"Esta nueva investigación supone una buena hipótesis, pero es muy difícil de comprobar. Las muestras genéticas de los homínidos primitivos están muy fragmentadas. Cuando la genética pueda aplicarse a ejemplares de más de 100 mil años podremos tener la solución definitiva", sostuvo Eudald Carbonell, director del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social, para el periódico 'El Mundo'.
Los nuevos hallazgos incluyen la mano y pelvis más completas de un homínido primitivo. Además, hay nuevas piezas del pie y tobillo, los cuales permiten saber que el Australopithecus sediba caminaba erguido sobre ambas piernas.
"Hay estructuras en la mano que reflejan un gran énfasis en la fabricación de herramientas asociada a una manipulación muy fina de esas herramientas para resolver los retos ambientales de la especie", explicó Steven Churchill, otro de los autores de las investigaciones.
EL COMERCIO (PERÚ)
GDA
Los nuevos detalles descubiertos por las diferentes investigaciones sobre el cerebro, la pelvis, las manos y los pies de los Australopithecus sediba aclaran que este tuvo varios rasgos modernos, parecidos a los humanos, así como características primitivas.

Internacionalización de la Amazonía (Todos los Grados)

Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO “CHICO” BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonía. Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un humanista, no de un brasileño.
Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:
“Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonía. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro. Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonía, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad.
Si la Amazonía, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas  de petróleo del mundo entero. El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonía para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio.
De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonía es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonía es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.
También, antes que la Amazonía, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer sólo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país. No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado.
Durante ese encuentro, las Naciones Unidas estuvo realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhattan debería pertenecer a toda la humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia… cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.
Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonía, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, peruanos, colombianos, ecuatorianos, bolivianos, etc., internacionalicemos todos los arsenales nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de nuestra selva.
En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero.
Mucho más de lo que se merece la Amazonía. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir. Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia, sea nuestra. ¡¡¡Solamente nuestra!!!